Zen attitude (again)

Otra vez la necesidad de pararle los pies a la cadera, de rehuir la contumacia con que los cojones quieren imponer su pesadumbre. El ritmo ritmo ritmo de la piel de los tambores, tensa tensa el ritmo de los tambores tensa tensa tensa el ritmo de los tambores tambores bores bores bores.

Es otra vez la asfixia de ir pegado a mi propia piel. Es como la angustia de la rata en el laberinto de cristal. Transparencia del miedo. Hocico húmedo, rosado, inquieto. Dos rodamientos negros son los ojos. Azabache pulido. Piedra kaaba del miedo quemando embajadas.

Respiro (inspiiiiiro, expiiiiiirooooooooo). Hondura en mitad del secano; un arroyuelo que se seca en la roqueda. expiiiiiiroooo-inspiiiiiiirooo.

Al final, mi rincón zen es una solana altozanando el llano. Siempre vuelvo al sol del secano. Y al color de las aliagas, y al olor embriagador del calor sazonado con tomillo y flores secas de romero.

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