No TV?

No he hecho voto de pobreza. El de castidad no me ha sido concedido, Laus Deo. El voto de obediencia lo sobrellevo mal. Y la renuncia a la TV me cuesta parecer un tanto pez cuando la sobremesa se dedica a hablar de Dr House o de Física y Química. Prefiero entretenerla en disquisiciones sobre la belleza ideal de las matemáticas vs la belleza encarnada de la poesía (E= MC2 contra los pechos de Amaranta, por una lengua de lebrel limados), pero para ello debo sentar a la mesa al malagueño excéntrico que recién descubro y con quien (lo auguro) seguirán más pláticas espesas: ambos tenemos mucho que aprender entre tanto que sabemos, cada uno por su vera. Y aun más prefiero, simplemente, regar la sobremesa con sonrisas y mojitos frescos.

O una cerveza Estrella Damm bien fresca. Me hablan de un anuncio que causa furor; es este:

Y es entonces cuando a veces lamento ser tan radicalmente raro y me pregunto por qué necesito renunciar a esta belleza que desde la TV, en tres minutos 41 segundos, sabe inspirar un viaje, evocar otros, crear una película y narrar una deliciosa historia en bucle y muda mientras marca el verano con su sello de frescor.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s