¿Y si la izquierda ha muerto?

Concluye Suso de Toro el artículo de opinión de hoy en El País (¿Y si la izquierda ha muerto? · ELPAÍS.com): “Y las generaciones jóvenes, que son los intérpretes del espíritu de su época, están atrapadas en una bolsa de irrealidad. Al negarles a los jóvenes hacerse adultos, mediante su reducción a peterpanes consumidores y negándoles un trabajo con perspectiva que les permita integrarse socialmente en el continuo de generaciones, los hemos encerrado en un limbo, un perpetuo presente sin futuro. Si Europa no tiene más izquierda es porque los europeos no la quieren.”

Y ante esta conclusión, me pregunto si también yo he de considerarme en esta clase, si también yo soy de esta generación.

Y lamento no haber comprado hace unos días, en los mercadillos de Camden, una camiseta que citaba Trainspotting. Decía así:

“Choose life. Choose a job. Choose a career. Choose a family. Choose a fucking big television, Choose washing machines, cars, compact disc players, and electrical tin openers. Choose good health, low cholesterol and dental insurance. Choose fixed-interest mortgage repayments. Choose a starter home. Choose your friends. Choose leisure wear and matching luggage. Choose a three piece suite on hire purchase in a range of fucking fabrics. Choose DIY and wondering who the fuck you are on a Sunday morning. Choose sitting on that couch watching mind-numbing spirit-crushing game shows, stuffing fucking junk food into your mouth. Choose rotting away at the end of it all, pissing your last in a miserable home, nothing more than an embarrassment to the selfish, fucked-up brats you have spawned to replace yourself. Choose your future. Choose life . . . But why would I want to do a thing like that? I chose not to choose life: I chose something else.”
Me temo que sí. Que pronto estaré en condiciones de sentirme asqueado de haber pasado años trabajando en beneficio de unos u otros, de haber pasado/perdido/olvidado horas enteras en las salas de embarque de decenas de aeropuertos, de haber lucido corbatas, de haber hecho chistes en varias lenguas, de cientos de horas de plantón en ferias varias, de haber trabado amistades de varios colores… para al cabo encontrarme sin nada más que el presente. Y ni siquiera un pantalla de plasma de 42″ en el salón de casa.

Y sin embargo, percibo que me protege una certeza: más que muchos otros anestesiados por el sofá y el adocenamiento consumista, sé ya que (lone in the dark, solo y desnudo), sospecho, sea como sea, que he aprendido a estar sólo y en el presente continuo, que es el marco único de nuestra vida (como escribiera Gil de Biedma: “es el único argumento de la obra”).

Así que back to basics: las reglas de san Benito y tal y cual… O el eremitismo o la carretera hacia el apocalipsis.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s