Después de la lluvia

El sol de hoy luce sin recato, limpio tras los varios días de lluvia. Y maravilla el frescor de los verdes, la marchita paleta de amarillos y ocres de este otoño que se arrastra entre semanas como víbora entre piedras del secano, escurridiza, fugaz; otoño cierto, sin embargo, y sin epítetos ni contemplaciones.

Los amores sin adverbios se despiden unos a otros, se dan la mano; los besos sin palabras no boquean hoy, se sientan a tomar el sol, y piden otro café mientras en casa la lavadora gira. Una voz de años atrás canturrea “No recuerdo ya las horas / que se fueron con tu ausencia; / sólo un marasmo perdura, enredado a mi cintura” y se aleja calle arriba, cruza la carretera, se interna en el bosque.

Sobre la mesa, cuartillas, apuntes y un agradable desorden de ideas que se inflan, y un duende miedoso que no se atreve a consultar los saldos de la vida finiquitada. La cama por hacer, las niñas en el cole, y en el cielo rastros blancos de aviones que dejo pasar. Los miro y me alegro de verlos pasar sin que yo vaya a bordo de ellos. Me alegro de no estar ya estabulado en los despachos. De no tener que atender emails que no me quieren. De no tener que madrugar si es que no quiero. Y relleno, con afán de jornalero, los sacos terreros de mi futuro con versos propios, estrofas ajenas y mundos por venir.

Crece el bosque de las encinas de mi patio leré. Y juego al escondite inglés con mis miedos montaraces, leré. Y tiendo las sábanas y oreo los días del calendario, leró.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s