ViVa la república

No, se acabó: Viva la República, con grandes pancartas, llenando las avenidas, los callejones, los bulevares y ramblas del país, enfervorizadas masas, banderas campeando consignas y colores nuevos, gritos aullados pintados en las paredes, pasquines en las farolas, volantes y circulares que el viento se lleva de esquina en esquina, un vendaval ventolera rebufo remolino de harapos ondeando sin asidero, que vuelan de un lado al otro, que suben y bajan. Viva la República, Viva. Eso canta el gentío, eso aplaude eso clama y la masa se extiende se mueve se derrama fluye inunda calles callejones barrios enteros, comarcas y paisajes enteros Viva Viva, las uves de la exclamación dibujadas con trazo grueso basto torpe dos brochazos contundentes que expresan dicen rabian el afán y el deseo, ViVa, el agudo punzante doliente deseo de quien suscribe inmnerso en la muchedumbre ViVa la calle al sol, las cabezas descubiertas, como si súbitamente el aliento de libertad (liVertad con uve en una fachada, escrita con tiza) hubiese descubierto las potencialidades y las calvas, los rizos, las melenas, las anchas frentes de la gente, obreros, profesores, comerciantes, médicos, mecánicos, mujeres de la calla y amas de casa, todos en las calles, con las frentes perladas por el sudor, en las plazas, apiñados frente a los ayuntamientos, esperando noticias, algunos con banderas tricolores enrolladas entre la  camisa y la chaqueta, no desplegadas aún (timidez sensata de quien prefiere ser cauto), otros con botes de cola y resmas de cartelones convocando a reuniones, otros distribuyendo la prensa de los diferentes partidos, los coches claxonando en mitad de la tarde, rompiendo la noche con estridencias alegres, y aquellos que no saben se asoman al balcón y miran (¡Milicianos, milicianos!) y tienen miedo y no se atreven a sumnarse a la marea ni osan salir en defensa del orden, se preguntan, temen, hacen llamadas que

Hay momentos de la historia. Hay silencios. Historia en griego, la palabra “historia” según la entendía Herodoto, quiere decir “investigación”

Encuesta, preguntas, respuestas, guión, orden, planificación, headings, poner orden al relato, ordenarlo, conferirle un sentido, esfuerzo de la narratividad por comerse al perro de la verdad, que no cesa de ladrar sin que nadie (_the sound and the fury_) pueda comprender lo que ladra. O en otras palabras, en otras lenguas, en francés, català, checo, gaélico. Metadona en las venas, Ibupropión, triacetona triperóxida (o alternativamente furia de hexamethyleno triperóxido diamina). Por la república de Cabinda. ¿Ganas de acción? No: imperiosa necesidad de NO HACER; se acabó: me cansé de justar por vosotras. No puedo ya permitírmelo. Fundido a negro [suena un saxo lánguido].

nadie contesta, pues al final no hay nadie, eso es lo que debemos concluir: There’s nobody over there; just call the man in charge, he will confirm. Y nos iremos a otras manifestaciones, por la República, por la liVertad de los pájaros espinos. Nos uniremos a una covachuela de anarquistas de salón, estrategas de poltrona, caballeros con la armadura oxidada, pediremos un té y clamaremos por la insurrección de los arrendajos en contubernio con los macacos de Gibraltar. Todos detrás de una bandera, abanderados en el sudario de afanes que no se inflaman si, en una playa

Ineluctable modalidad de lo presente. panizo comentario que cuesta de digerir, ardor de bilis en la vía de retorno, no U-Turn, quítame estas pajas de la viga ajena y dime cuánto te debo desnudo frente al mar

dime si hay alguien.

¿Alguien para qué?

Claro, claro. No hay más qué decir. Pum. Búscame un corral para las gacelas Thomson. Allá en la playa, en mitad de un ladera (tras un cercado con somieres, unos balidos en el encinar), un recodo en los anales de Tácito, una cita de Proust

Dice así: “Je fixais avec attention devant mon esprit quelque image qui m’avait forcé à la regarder, un nuage, un triangle, un clocher, une fleur, un caillou, en sentant qu’il y avait peut-être sous ces signes quelque chose de tout autre que je devais tâcher de découvrir, une pensée qu’ils traduisaient à la façon de ces caractères hiéroglyphiques qu’on croirait représenter seulement des objets matériels”. A este señorito: ¿Qué coño le impulsa a “tâcher de découvrir”, a hacer Historia, a Investigar, a planchar y tender luego a orear la (su) realidad?

acolchó de corcho las paredes de su estudio. Otros hay que compran, por 60 céntimos en la farmacia, pares de tapones para los oídos.

oído

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