Munich

Esta sería una de las razones para volver a Munich. El Fauno de Barberini.

Bernini, en el s. XVII, restauró esa pierna derecha que, así como queda, en alto y abriendo con desfachatez la entrepierna a todas las lascivias, conmueve a muchas (y a algunos también). La escultura, de origen helénico y conservada en la Gliptoteca de Munich, apareció en los fosos del castillo Sant’Angelo de Roma. Dicen las crónicas (Procopio) que los romanos, tratando de repeler a los godos en 537, les tiraron encima las estatuas que tenían a mano. Esta debió ser una de ellas. Ya es bien cierto que la guerra obliga a recurrir a los más extravagantes recursos.
Me quedo con la pose (tan Dolce, ¿verdad?), con el ensueño (o la resaca) de este servidor de Dionisio. 
Anuncios

2 Respuestas a “Munich

  1. Bernini es, posiblemente mi favorito. Si alguna vez decides ir a Munich,no olvides llamarme y vamos juntos. El rapto de Proserpina es otra maravilla!

  2. La verdad es que entran ganas de meterle mano….Lamento que mi comentario sea tan culto, ya sé que hay que perseguir la simplicidad .petoncillos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s