Extraviado en la red

He leído recientemente una serie de artículos (listados al final de estas líneas) que apuntan en una misma dirección. Al leerlos me he dado cuenta que estoy al cabo de esa dirección: me cuesta concentrarme.

Cuando me concentro, no lo hago durante tanto tiempo como solía concentrarme antes. Sospecho que hay días en que padezco adicción al correo electrónico, a hojear mis cinco o seis periódicos de consulta habitual. Soy un  internauta multi-task e impaciente. En momentos de bajón suelo hacer una visita donde yo me sé, un plis-plás y su alivio, pim-pam, y a otra cosa mariposa. Sospecho que estoy acumulando mucha información que de nada me sirve, y que sin embargo sigo atesorando. Sospecho que tanta información me aturde. Sospecho que por eso me escapo a dar una vuelta por los pinares a media tarde, para huir de tanta conexión (eso sí: sin dejarme el teléfono, por si alguien tuviera a bien llamarme –aunque no suela darse el caso). Me sorprendo malediciente contra quienes no responden a mis emails en cuastión de minutos, crucificando a aquellos que alargan el silencio durante días (¿cómo lo hacen?). Leo y hojeo por doquier sin ahondar en nada.

Leer una obrita de teatro se me hace eterno, no digamos ya un novelón: abandono las novelas sin terminar, aunque sean buenas. El último caso y el que me ha hecho reflexionar ha sido una novela que tenía muchas ganas de leer pero que ni he empezado por pereza.

Será la edad, o el verano, o urgencias nuevas que antes no me asolaban. El caso es que me siento por un lado compulsivamente atrapado en la telaraña de internet. Y desesperadamente incapaz de prestar atención a tareas importantes (ya sea porque me traen sustento, o porque lo podrían traer si las concluyese con éxito).

Incluso escribir estas líneas, hoy, estos últimos días, me hastía.

Serán las calores. Las de fuera tal vez, o el hervor de mis adentros. No sé.

Seguiré reflexionando (pero sin estrés) sobre todo esto. Intentaré concentrarme, extraer alguna conclusión. Y mi radicalismo de veleta me sugerirá que haga como el cartoonist del artículo de Slate: plantearme dejar desierto este dao-zibao de mis miedos un tiempo.

Así que sirvan estas notas para excusar mi ausencia (si es que desaparezco, que lo dudo: mi espíritu de veleta contumaz es inagotable).

I’m quitting the Internet. Will I be liberated or left behind? (1) – By James Sturm – Slate Magazine.

http://www.theatlantic.com/science/archive/2010/06/how-do-we-stop-the-internet-from-making-us-stupid/57796/

http://www.theatlantic.com/magazine/archive/2008/07/is-google-making-us-stupid/6868/

http://online.wsj.com/article/SB10001424052748704025304575284981644790098.html

http://online.wsj.com/article/SB10001424052748704025304575284973472694334.html

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4 Respuestas a “Extraviado en la red

  1. Yo también estoy atrapada .
    Y a veces echo de menos tus comentarios.
    Sobre todo en posts donde se me abren debates de rulos y batas enguatadas.
    Petons, like always.

  2. Toni de Mèxic

    Bona entrada, sí senyor.

    Ai, Pedro. Jo en part per això em vaig esborrar del facebook (per això i perquè una assetjadora estil Fatal Attraction em va hackejar el compte i va enviar missatges lletjos a la meva companya). Ara em sento atrapat per un dilema: m’agrada no pensar en el facebook però enyoro les coses interessants que hi havia, les fotos dels amics que fa temps que no veig, les pàgines d’escriptors i artistes, les bromes amb família i amics propers. Estic millor o pitjor? No ho sé.

    Et deixo una petita joia del Vicenç Pagès Jordà, no gaire llarga per no contribuir als teus problemes de concentració:
    http://www.vicencpagesjorda.net/cat/rareses/Al_lector_virtual_VPJ.pdf

    Del mateix autor, com a remei, potser podries començar “Els jugadors de whist”. És una novel.la fabulosa, que passa ràpid i que tracta problemes de la xarxa i dels 40 entre altres coses. És possible que només llegint-ne el primer capítol retrobis aquella concentració. Si és que la vols retrobar, és clar.

    Una abraçada des de Xalapa.

  3. Normalmente, queremos desaparecer cuando no nos hacen caso… al menos, lo insinuamos para llamar la atención… nos retiramos, pero como vemos que ni aun así nos hacen caso, regresamos… por si a caso.

    Llevamos el móvil siempre a cuestas esperando una llamada que no hemos motivado, y pretendemos recibir correos, sin contestar los que nos han enviado… es la formula perfecta para llegar a estar solos…
    Take a look at your IN-BOX..

    rep una forta abraçada de la teva amiga, la Sila

  4. Molt interessants els articles que annexes. Suposo que del que es tracta és de no perdre de vista, en tot cas, la lectura tradicional i compaginar la lectura online amb la d’un “2666” de Bolaño, un “Vida y Destino” de Grossman o qualsevol altre d’aquests grans llibres (en tots els sentits) que aconsegueixen abduir-te.

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